Existen algunos mitos comunes sobre el sexo durante las 40 semanas de embarazo. Recuerda tener en cuenta tu relación (¿es sana? ¿Lo hago por mí?) y protegerte frente a infecciones de transmisión sexual (ITS) antes de mantener relaciones sexuales.
MITO: La mayoría de las mujeres no desean sexo durante el embarazo
HECHO: En realidad, el deseo sexual de cada mujer es diferente durante el embarazo. Una mujer puede sentirse muy sexy en un embarazo y tener menos interés en otro. La mayoría de las mujeres disfruta del sexo durante el embarazo sin complicaciones.
MITO: La mayoría de las mujeres embarazadas no necesitan lubricante durante la actividad sexual
HECHO: Mientras que algunas mujeres experimentan una excitación adecuada y una lubricación aumentada durante el embarazo, otras sienten lo contrario: cada persona es única. Prueba un lubricante natural a base de agua con pH equilibrado o uno de silicona, suave y resbaladizo, para una lubricación adicional.
MITO: Mantener relaciones sexuales durante el embarazo dañará al bebé
HECHO: El bebé está protegido en el saco de líquido amniótico, así que la actividad sexual no le hará daño. Las creencias populares de que el sexo durante el embarazo puede causar una hendidura o un hoyuelo en la barbilla del bebé son falsas.
MITO: El sexo provoca contracciones prematuras de parto
HECHO: Las mujeres pueden experimentar muchas contracciones sin entrar en trabajo de parto activo, lo que provoca la dilatación cervical. La oxitocina puede aumentar con la estimulación de los pechos y/o el orgasmo, lo que incrementa las contracciones, especialmente al final del embarazo. El sexo por sí solo no se considera causa de parto, ya que hay otros cambios, como los hormonales, que determinan cuándo comienza el trabajo de parto.
MITO: El sexo oral no está bien
HECHO: El sexo oral es una actividad sensual que muchas parejas disfrutan, tanto si están embarazadas como si no. Uno de los problemas más comunes tiene que ver con la preocupación de que una burbuja de aire entre en el torrente sanguíneo de la mujer o le cause molestias. La pareja debe tener cuidado de no soplar aire de forma fuerte y directa en la vagina.