En el mundo caótico de hoy, a veces nos sentimos desbordados. La Asociación Americana de Psicología informa que hasta un 76% de los adultos ha experimentado efectos en su salud debido al estrés en el último mes. Para muchos, la vida se ha vuelto complicada y cara. La falta de dinero y de días de vacaciones puede impedir tomarse tiempo para descansar, recargar energías y revitalizar las relaciones. Una "staycation" (vacaciones en casa) puede ser la solución más sencilla para reducir el estrés, recuperar energía y reavivar tu vida sexual.
¿Qué es exactamente una "staycation"?
Una estancia en casa es unas vacaciones que pasas en tu propio hogar, redescubriendo y disfrutando de tu “castillo” con tu pareja, dejando a un lado las responsabilidades y el estrés diarios. Puede organizarse con un itinerario planificado o sin planes. Encontrar aventuras en tu propio hogar o simplemente aprovechar unos días de descanso y relajación os ayudará a reconectar la intimidad. Nota: ¿Tienes hijos? Mándalos con algún familiar o planea un intercambio de niños con otra pareja. Os turnáis para cuidar a los hijos durante unos días y así cada pareja puede disfrutar de su propia escapada en casa. Bien planificada, una estancia en casa puede ser realmente relajante, romántica e inolvidable.
¿Por qué?
Unas vacaciones en casa permiten ahorrar dinero, eliminan el agotamiento de viajar y pueden planearse en el último momento y a tu manera. Todos necesitamos un respiro de la monotonía y el estrés diarios, pero no siempre podemos permitirnos un viaje de lujo.
¿Cómo? Convierte tu casa en un hotel boutique
- Haz la cama como en los hoteles, con sábanas nuevas y frescas, un edredón doblado de forma atractiva y muchas almohadas.
- Deja a un lado tus pantalones de chándal anchos y tu camiseta grande y cámbialos por albornoces de rizo blanco suaves y lencería sexy.
- Abastece el baño con tus exfoliantes y geles de ducha favoritos para disfrutar de duchas o baños románticos en pareja.
- Crea un minibar con tentempiés seductores como fruta cubierta de chocolate, frutos secos y champán.
- Pide servicio de habitaciones (o tu comida para llevar favorita) y sírvela en bandejas elegantes con copas de champán para un “brunch en la cama”.
- Ve películas en la cama; ponte al día con tus favoritas.
- Pon bombones en la almohada; date el capricho de dulces deliciosos que normalmente no comprarías.
- Haz tiempo para el sexo. Sorprendeos mutuamente con accesorios sexuales divertidos y novedosos.
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NO OLVIDES EL LUBRICANTE.
Intentad actuar como turistas en vuestra propia ciudad o barrio:
- Planifica un itinerario diario que incluya descanso y relajación.
- Visita un museo o galería de arte.
- Elige una ruta y sal a montar en bici o a hacer senderismo.
- Juega al tenis o al pickleball.
- Probad juntos una clase local de spinning o yoga.
- Ve a tu bar o restaurante favorito para pasar una tarde tranquila.
- Organizad una cena agradable y comprad ingredientes frescos. Cocinad juntos y, si os animáis, probad también nuevas comidas exóticas.
- Id de compras y probad ropa el uno para el otro.
- Reserva un masaje en pareja o tratamientos de spa.
- Ve al cine, a un espectáculo o a un evento deportivo.
- Echa una siesta.
- Acurrucaos juntos con unos buenos libros.
- Juega a juegos de mesa.
- NO TE METAS EN INTERNET.
Desconectar durante unas vacaciones en casa es obligatorio. Si necesitas revisar algo, pon un límite de tiempo y cúmplelo.
- Limita el uso de dispositivos electrónicos y asegúrate de que tu teléfono pase directamente al buzón de voz.
- Activa el mensaje de vacaciones en tu correo.
- Pon tu teléfono en modo avión.
- Envía a los niños y mascotas de vacaciones con los abuelos o amigos.
- Apaga los despertadores... está bien dormir hasta tarde.
- Comprometeos el uno con el otro: nada de trabajo, colada, tareas o proyectos en casa.
EL ÚNICO PROYECTO SOIS VOSOTROS DOS
¿Cuándo?
¡En cualquier momento! Esa es la ventaja de unas vacaciones en casa. El “sexo de vacaciones” es apasionante y se puede disfrutar en tu propio jardín... literalmente. Sin maletas, sin aeropuertos, sin largas colas en el control de seguridad o en la frontera. No hay dramas de avión, ni problemas al registrarse en el hotel o con el coche de alquiler.
BUEN VIAJE