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Las etiquetas de todos los productos que puedan estar en contacto con tu zona íntima. Evita los jabones en pastilla espumosos, geles de baño, suavizantes de telas y tampones perfumados que puedan contener productos químicos agresivos que irriten tus zonas delicadas. Los lubricantes con efecto calor, sabores, fragancias, colorantes, bactericidas o espermicidas pueden irritar la piel sensible. Algunas personas prefieren productos especializados con ingredientes hidratantes calmantes, como el ácido hialurónico, la elastina, etc.
Cuidar
Lleva una dieta saludable. Evita el exceso de azúcar y alcohol si eres propensa a las infecciones por hongos. Añade un probiótico a tu alimentación y asegúrate de tener suficiente vitamina D. Mantente hidratada. Usa productos de lavandería hipoalergénicos y aclara dos veces la ropa interior. Sé cuidadosa y utiliza técnicas adecuadas al depilarte la zona genital. Trata tu vulva con respeto, limpia el área suavemente en vez de usar paños abrasivos o esponjas.
Evitar
Ciertos hábitos pueden hacerte más propensa a la irritación vaginal y favorecer infecciones. Quítate el bañador mojado, usa tejidos transpirables y cámbiate pronto tras hacer ejercicio intenso. No utilices duchas vaginales, ya que pueden alterar el equilibrio ácido-base natural de la vagina. Elige ropa interior de algodón en lugar de medias ajustadas, tangas o hilos. Evita los salvaslips. Ir sin ropa interior también es una opción. Ten en cuenta que actividades como el spinning, el ciclismo o la equitación pueden ejercer demasiada presión sobre los genitales si el asiento no es adecuado.
Recuerda
Si tienes cualquier preocupación sobre la salud de tu vulva o vagina, o experimentas síntomas que te resulten preocupantes, siempre es recomendable consultar con un profesional sanitario cualificado.