¿Quién pensaría que usar un lubricante es complicado? Pero para sacar el máximo partido a tu lubricante y mejorar tu comodidad o placer sexual, es importante seguir estos sencillos y rápidos pasos de aplicación.
Conoce tu lubricante
La mayoría de nosotros abrimos rápidamente el lubricante y lo aplicamos directamente en las manos. Un consejo es leer la etiqueta y las instrucciones que vienen en el envase. Algunos tienen fecha de caducidad, así que ten cuidado con el lubricante viejo y polvoriento del fondo del armario. Lee la etiqueta y evita posibles irritantes como los que calientan, los sabores, bactericidas y espermicidas, que pueden quemar tus tejidos sensibles y causar erupciones. Algunas personas pueden ser alérgicas o sensibles a los ingredientes químicos, así que elige tu producto con cuidado y atención.
Evita el frío polar
Evita las manos frías frotándolas antes de abrir y poner una pequeña cantidad de lubricante del tamaño de una moneda en tus manos. También puedes poner el lubricante en tus manos y frotarlas. La fricción generará calor. Si prefieres un lubricante más cálido, considera calentar el envase en una taza o vaso de agua caliente. Deben evitarse los microondas, ya que se sabe que pueden causar quemaduras.
Aplicación
Ambos miembros de la pareja deben estar bien lubricados antes de comenzar el juego sexual. Asegúrate de que la persona con pene aplique una cantidad adecuada tanto en el tronco como en el glande; la persona con vagina debe aplicar lubricante tanto en el exterior como en el interior del canal vaginal. Si los juguetes sexuales u otros accesorios forman parte de vuestro repertorio sexual, asegúrate de que el lubricante y el juguete sean compatibles. Usa también una cantidad adecuada en el juguete antes de la inserción. Si tienes previsto practicar sexo anal, algunos recomiendan aplicar una porción de lubricante de silicona de alta calidad directamente en el canal anal para facilitar la penetración.
Juego sexual
Mantén el lubricante cerca y a mano para poder acceder fácilmente a él si necesitas volver a aplicarlo. Algunos lubricantes tienen tapones que brillan en la oscuridad, lo que puede facilitar encontrarlos en la noche, pero una mesilla de noche suele ser suficiente.
Limpieza / Almacenamiento
A algunas personas les gusta tener una toallita cerca para limpiar fácilmente. Guarda tu lubricante en un lugar seguro y seco, fuera del alcance de los niños para garantizar la privacidad. Tu mesilla de noche no siempre es la mejor opción para guardarlo.