El sexo anal se ha vuelto habitual y, según un artículo reciente en el Journal of Sexual Medicine, cerca del 50% de las mujeres lo ha probado. El ano tiene miles de terminaciones nerviosas sensibles, capaces de proporcionar mucho placer sexual. La mayoría se concentra en la abertura, pero la zona exterior también es muy placentera. Todavía existen muchos mitos sobre el placer anal y sigue siendo un tema tabú. Vamos a aclarar las cosas y dejar los tabúes ATRÁS...
¿Por qué? El placer adopta muchas formas. Con una buena comunicación, explorar nuevas formas de placer aumentará la intimidad en la relación y dará lugar a diferentes tipos de orgasmos.
¿Quién? Con un poco de información, cualquiera puede disfrutar del juego anal. Para los hombres puede suponer un masaje prostático. Para las mujeres, una nueva sensación erótica y una sensación de plenitud y presión al usar un juguete anal durante el sexo vaginal.
¿Cómo? Seis cosas en las que pensar.
1. Limpieza La principal preocupación respecto al sexo anal es la higiene. Es una preocupación válida, pero fácil de gestionar. Se recomienda encarecidamente el uso de preservativos para el sexo anal. Si decides empezar con un juguete, utiliza uno de silicona, acero quirúrgico o cristal. Son los materiales menos porosos y, por tanto, no albergarán bacterias tras la limpieza. También puedes usar un preservativo con tu juguete. Para un sexo anal más cómodo, vacía primero los intestinos. Puedes bañarte y/o usar un enjuague con agua tibia. Algunas personas utilizan una pera anal con agua tibia para limpiar el conducto anal y conseguir una experiencia más higiénica. Ten siempre una toalla a mano para facilitar la limpieza.
2. Accesorios Considera usar tus dedos con un dedil, un pequeño juguete, vibrador o dilatador antes de probar la penetración anal con tu pareja. Al elegir un juguete anal, asegúrate de que tenga base ancha. Mientras que la vagina expulsa objetos extraños, el ano los absorbe.
3. Relájate La relajación es una de las claves para un juego saludable y placentero. Nunca fuerces nada en el ano. Para empezar, presiona suavemente el juguete o tu dedo sobre el anillo externo del ano. Cuando estés relajado, el ano ayudará a introducir el dedo o el juguete. Si esto no ocurre, para, respira, relájate e inténtalo de nuevo. Es importante que todos tus sentidos estén en plena capacidad para poder comunicarte con tu pareja sobre cualquier dolor, así que limita el consumo de alcohol o drogas, ya que pueden adormecer tus sentidos y afectar tu juicio.
4. Lubrica Los tejidos sensibles del canal anal necesitan suficiente lubricación para mantener baja la fricción y altas las sensaciones placenteras. Los lubricantes de silicona, como überlube, son la opción preferida para el sexo anal. Recuerda usar el lubricante generosamente.
5. Protégete Los preservativos de látex son compatibles con lubricantes de silicona y a base de agua. Incluso en una relación monógama y comprometida, deberías considerar tu riesgo y usar preservativo para protegerte de infecciones de transmisión sexual.
6. Postura Si el sexo anal pasa a formar parte de tu repertorio sexual, considéralo como parte de toda la experiencia sexual: no olvides besar, abrazar y disfrutar de los juegos genitales. Asegúrate de estar excitado y disfrutando de este momento sexual. Algunos expertos recomiendan la postura de lado a lado o a cuatro patas como la primera posición que las parejas deberían probar cuando exploren el placer sexual anal.
Recuerda
- Lubrica internamente y considera usar una pera rectal anal.
- No fuerces, ve despacio y con suavidad, cuida tu trasero.
- Relaja los músculos y realiza respiraciones profundas.
- No compartas juguetes sexuales que hayan sido introducidos en el recto.
- Asegúrate de que tu juguete tenga una base ensanchada.
- Limpia los juguetes sexuales después de cada uso.
- Mover objetos del ano de una persona a la vagina o al ano de otra puede causar infecciones.
- Lava el pene, el juguete o el dedo antes y después de la inserción.
- Utiliza preservativos nuevos.