Aunque muchos hombres y mujeres piensan que los lubricantes sexuales son solo para personas mayores, no es sorprendente darse cuenta de que más del 50% de los usuarios de lubricantes son personas jóvenes, sanas y sexualmente activas que los utilizan para potenciar su destreza y placer sexual.
Aquí tienes una breve lista de grupos especiales de personas que pueden beneficiarse especialmente del uso de lubricante.
Cualquier persona que busque aumentar el placer y prolongar la excitación sexual.
Los lubricantes sexuales pueden aumentar el placer, favorecer relaciones sexuales más largas y mejorar la fricción durante la intimidad. Un uso adecuado de los lubricantes puede transformar un encuentro sexual monótono en una sesión de amor dinámica.
Mujeres en periodo de lactancia
Las mujeres que dan el pecho en exclusiva suelen experimentar un descenso rápido de sus niveles hormonales, lo que vuelve sus tejidos vaginales pálidos, frágiles y poco elásticos. El sexo suele ser doloroso y los tejidos tan irritados que muchas mujeres evitan las relaciones sexuales. Los lubricantes pueden ser la solución.
Medicamentos que afectan a la excitación o el deseo sexual
Hay más de 300 medicamentos que pueden causar una sequedad vaginal severa y dolorosa. Algunos de los culpables más comunes incluyen los anticonceptivos orales y los antihistamínicos, que pueden dejar los tejidos resecos e irritados. Consulta con tu profesional sanitario para saber si tus medicamentos están afectando tu confort sexual. El lubricante es una solución sencilla y segura.
Afecciones médicas que afectan a la lubricación vaginal
Ciertas afecciones médicas como la menopausia espontánea o química, la quimioterapia y algunas enfermedades reumatológicas pueden afectar directa o indirectamente la salud vaginal y causar sequedad y dolor durante las relaciones sexuales. Para algunas personas, un lubricante no hormonal de venta libre es la solución más fácil y segura.
Menopausia y andropausia
A medida que envejecemos, la función sexual cambia tanto en hombres como en mujeres. Un hombre puede tomar medicación para ayudar a mantener y prolongar sus erecciones; las mujeres, en cambio, pueden necesitar más tiempo para excitarse y mantener el deseo. La duración del coito puede prolongarse y el lubricante puede ser una fuente de confort durante sesiones de amor más largas.